La matricería fue la primera actividad de Industrias Alegre en sus comienzos y, por tanto, el campo en el que tenemos mayor experiencia. Esta capacidad en todos los procesos supone una gran ventaja respecto a nuestros competidores.

La construcción de moldes de inyección se lleva a cabo en un taller de 2.000 metros cuadrados, situado en nuestra planta de Albal, para el mantenimiento y aseguramiento de la producción.

Además, el taller está provisto con sistemas informáticos que refuerzan la comunicación con otras actividades, desde la ingeniería al diseño de piezas, pasando por la producción y la calidad.